BUENOS AIRES

Si disponés de poco tiempo para visitar la ciudad, te proponemos algunos atractivos que no podés perderte.

Teatro Colón
El Teatro Colón es considerado como uno de los teatros líricos más importantes del mundo y que no se puede dejar de visitar, como La Scala de Milán, la Ópera Garnier de París y el Royal Opera House de Londres.Reinaugurado en 2010, es considerado como uno de los teatros líricos más importantes del mundo.

Con más de un siglo de existencia, en el año 2008 el Gobierno de la Ciudad inició una restauración en profundidad, con el objeto de devolverle todo su esplendor y, al mismo tiempo, dotarlo de los más importantes adelantos tecnológicos. Esta obra permitió que el Teatro fuera reinaugurado para el bicentenario de la Nación, en el año 2010.

Desde su primera función del 25 de mayo de 1908, en la que se presentó la ópera Aída, de Giuseppe Verdi, actuaron los directores, cantantes y bailarines más importantes de la historia, tales como Igor Stravinsky, Herbert von Karajan, Daniel Barenboim, Maria Callas, Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, Rudolf Nureyev, Julio Bocca y Maximiliano Guerra.

Su construcción, que duró casi 20 años, es obra de los arquitectos Francesco Tamburini, Victor Meano y Jules Dormal. De esta obra participaron 1500 personas. Según los grandes directores de orquesta el Colón es uno de los mejores de su tipo. La sala en herradura genera una distribución perfecta del sonido y los tres pisos de palcos diseñados con materiales blandos -telas, maderas,  alfombras- logran una óptima absorción. En los pisos superiores se utilizaron materiales duros como mármol y bronce para perfeccionar la reflexión de las ondas.Su cúpula fue decorada por el pintor argentino Raúl Soldi y hacerlo le llevó 41 días. El edificio del Teatro alberga además diferentes talleres donde se realizan las producciones de sus espectáculos, así como el Instituto Superior de Arte, reconocido en todo el mundo y donde se forman los futuros cantantes líricos y bailarines, tal es caso de Julio Bocca y Maximiliano Guerra.

Curiosidades

  • Una de las anécdotas más recordadas de la historia del Teatro Colón tuvo como protagonista al temperamental director Arturo Toscanini, quien en 1912 decidió retirarse de un ensayo, disgustado por cómo tocaba un clarinetista. Como en Buenos Aires no había otro clarinete bajo, las autoridades del Teatro tuvieron que convencer al maestro para que reviera su decisión. Finalmente, Toscanini cedió pero a continuación quien no quiso tocar fue el clarinetista ofendido.
  • El arquitecto italiano Francesco Tamburini diseñó el proyecto del Colón, pero murió antes del inicio de las obras. Lo sucedió su coterráneo Víctor Meano, quien también falleció previo a la inauguración. Además de compartir país de origen y la desgracia de no haber podido completar su trabajo, tenían algo más en común: ambos murieron a los 44 años. Mucha gente habló de “la maldición del Colón”.
  • La soprano italiana Claudia Muzio acostumbraba a tirar agua bendita al escenario, pero en el Teatro Colón eso le provocó un resbalón y la caída al foso de la orquesta.

La Casa de Gobierno, Casa Rosada
Sede del Gobierno Nacional, ocupa el predio en donde se erigió en 1580 el Fuerte de Buenos Aires.

La Casa Rosada es un palacio ubicado frente a la Plaza de Mayo que funciona como sede del Gobierno Nacional. Este imponente edificio de color rosado ocupa el predio donde se erigió en 1580 el Fuerte de Buenos Aires. Fue la residencia de virreyes españoles y luego albergó, con algunas reformas, a las autoridades de los sucesivos gobiernos patrios. El actual edificio es el producto de la fusión de dos construcciones anteriores: la sede presidencial y el Palacio de Correos (en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Balcarce).

El Palacio de Correos, contiguo al edificio, opacaba sensiblemente a la sede del gobierno, por lo que el presidente Julio Argentino Roca solicitó en 1882 un proyecto de ensanche y reparaciones que fusionara a ambos edificios. Para unirlos, el arquitecto italiano Francisco Tamburini (responsable del proyecto original del Teatro Colón) proyectó un gran arco central en la entrada de Balcarce 50, cuya construcción finalizó hacia 1890. Esto marcó el fin de lo que quedaba del antiguo Fuerte: solo se conservaron algunos muros y una de las troneras, que pueden verse en el actual Museo Casa Rosada.

Curiosidades

Roque Sáenz Peña fue el único presidente que vivió dentro de la Casa Rosada, entre 1910 y 1914. En el Salón Blanco se daban banquetes en los que se servían hasta doce platos distintos y el menú siempre estaba escrito en francés. La vajilla era de porcelana inglesa y francesa, igual que la platería y la cristalería. Todavía quedan las herederas de las palmeras africanas que se plantaron a fines del siglo pasado, cuando se afrancesó la construcción y se le dio un toque de exotismo.

El Cabildo
Sede de la administración colonial, ocupa el mismo lugar desde 1580.

El Cabildo de Buenos Aires, sede de la administración colonial, ocupa el mismo lugar desde 1580, pero su edificio sufrió sucesivas modificaciones. Las primeras referencias del Cabildo provienen de principios del siglo XVII. Para 1608, tenía paredes de adobe y techo de paja. El interior se encontraba dividido en dos: un salón para reuniones y otro que funcionaba como cárcel. Las tejas llegaron dos años más tarde y, para mediados de siglo, el Cabildo tenía balcón y torres de madera y barro. Para 1725, el edificio estaba en muy mal estado y se decidió demolerlo. A cambio comenzó a levantarse uno nuevo, a partir de un proyecto del italiano Andrés Blanqui. Así, comenzaba a tomar forma el Cabildo tal como lo conocemos hoy.

En 1748 estuvo listo el primer piso y, en 1773 apareció la torre -algo más alta que la actual- cuya cúpula se cubría con un techo de lata. Ese fue el Cabildo de los patriotas de 1810 y esa fue su época de mayor esplendor. El Cabildo como institución fue derogado en 1821 y por casi 60 años funcionó como un edificio administrativo. En 1894 se suprimieron tres arcos del ala norte para dar paso a la Avenida de Mayo.

En 1931 se demolieron tres más del ala sur para el trazado de la Avenida Julio A. Roca. Hacia 1940, el arquitecto Mario Buschiazzo realizó la última reforma importante del edificio, que rescató, en parte, el diseño original de Blanqui. Desde 1938 el Cabildo alberga la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos, y el Museo Histórico Nacional del Cabildo de Buenos Aires y de la Revolución de Mayo.

Museo Histórico Nacional del Cabildo

El Museo ocupa el edificio donde funcionó el Cabildo de la Ciudad de la Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata. En noviembre de 1939 se abre al público por primera vez, habilitándose sólo las salas de la planta alta. Para conmemorar el Sesquicentenario de la Revolución de Mayo (1960), una ley del Congreso legalizó su creación y su jurisdicción nacional.

El patrimonio del Museo está conformado por el propio edificio y por las colecciones integradas por documentos, pinturas y objetos de los siglos XVII al XX. En la Sala dedicada al Cabildo como institución se refleja la actividad que se realizaba en los tiempos de la colonia española y podemos ver, entre otros objetos, el Estandarte Real y el Arca de Caudales, donde se guardaban las monedas recaudadas por el Cabildo a través del cobro de impuestos. También, el Reglamento de Milicias de 1801, un documento que describe cómo debían conformar los ciudadanos estos cuerpos armados para entrar en combate ante la necesidad de defender la ciudad.

Para los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo se realizaron tareas de refacción y entre las novedades se incorporan modernos sistemas interactivos de comunicación que favorecen la participación del público. El Museo del Cabildo cuenta con dos pantallas táctiles, una con la imagen del cuadro del “Cabildo Abierto del 22 de Mayo” y otra con las localizaciones de los puntos geográficos más importantes de la ciudad de Buenos Aires en el año 1810 y su ubicación en el 2010.

La Catedral Metropolitana

Frente a Plaza de Mayo, la Catedral Metropolitana es la principal referencia de la Iglesia Católica en la Argentina.

Ubicada frente a Plaza de Mayo, en la intersección de la calle San Martín y la avenida Rivadavia, la Catedral Metropolitana es la principal sede de la Iglesia Católica de la Argentina. Además de estar ubicada en una zona clave de la Ciudad de Buenos Aires, guarda una larga historia de sinsabores en su construcción. El edificio actual es la sexta construcción que se realizó en este lugar desde la segunda fundación de la Ciudad de Buenos Aires.

Construcción accidentada

La primera construcción, en 1593, fue una capilla de adobe. Desde aquel momento hasta estos días, hubo en este sitio seis edificios diferentes, los cuales debieron ser renovados por inundaciones, incendios, la precariedad de los materiales y defectos estructurales. La construcción definitiva comenzó en 1752 bajo la dirección del arquitecto italiano Antonio Masella y se completó en 1852, aunque su decoración concluyó recién en 1911. Su estructura final es neoclásica y tiene un perfil poco usado en las catedrales, dándole un parecido más cercano a un templo griego que al clásico edificio católico. En 1822, los franceses Próspero Catelin y Pedro Benoit diseñaron la fachada, cuyas 12 columnas simbolizan a los doce apóstoles de Jesús. El interior tiene naves, capillas laterales y un crucero que se halla bajo una impresionante cúpula que alcanza los 41 m de altura. Otro detalle de importancia es la ornamentación del frente, realizada en 1860 por el escultor francés Joseph Dubourdieu (autor de la figura que se encuentra en la cúspide de la Pirámide de Mayo) que realizó el bajorrelieve del frontispicio, que representa el encuentro de Jacob con su hijo José en Egipto. Finalmente, en 1877 el arquitecto Enrique Alberg reformó una nave lateral para dar lugar al mausoleo del general José de San Martín, obra del escultor Albert ErnestCarrier-Belleuse. Las catorce pinturas del Vía Crucis son obra del italiano Francesco Domenighini, y originalmente se encontraban en la Iglesia del Pilar. El altar mayor (dorado y de grandes proporciones) se impone en el medio como el punto más destacado del centro. En 1942, la Catedral Metropolitana fue declarada Monumento Histórico Nacional y es considerada una de las más importantes obras arquitectónicas de la época de la Colonia.

Arquidiócesis del Papa Francisco

La Catedral funciona también como museo de honor al Papa Francisco , ya que desde 1998 y hasta su consagración como Sumo Pontífice el 19 de marzo de 2013, Jorge Bergoglio fue Arzobispo de Buenos Aires y el encargado de conducir la Arquidiócesis. Allí el visitante podrá encontrar objetos personales y litúrgicos que utilizó durante los 15 años de su ministerio pastoral en la Ciudad. El horario de la iglesia es de lunes a viernes de 8 a 19 horas y sábados y domingos de 9 a 19:30 horas. Dispone de un servicio de visitas guiadas y de audioguías en diferentes idiomas.

Cementerio de la Recoleta

Está en Recoleta, ofrece visitas guiadas y más de 90 de sus bóvedas han sido declaradas Monumento Histórico Nacional.

El Cementerio de la Recoleta se encuentra ubicado en el exclusivo barrio de la Recoleta, que debe su nombre a que allí se hallaba el convento de los monjes recoletos, al que también pertenecía la vecina Basílica Nuestra Señora del Pilar (en la antigua huerta de los monjes se construyó el cementerio).

Es el más visitado de la ciudad, por sus numerosos e imponentes mausoleos y bóvedas, pertenecientes a muchos de los principales protagonistas de la historia argentina, como el de Eva Perón (Evita), una de las tumbas más concurridas. Asimismo, merece una visita por su valor arquitectónico, ya que es una muestra de los tiempos en que el país era una potencia económica emergente y las principales familias de la ciudad competían por construir panteones esplendorosos. Muchas de las bóvedas y mausoleos son obra de importantes arquitectos y están adornados con mármoles y esculturas; más de 90 bóvedas han sido declaradas Monumento Histórico Nacional.

Fue construido en 1822 como primer cementerio público de la ciudad y su trazado es obra del ingeniero francés Próspero Catelin. Luego, hacia fines del siglo XIX, cuando las familias más acomodadas comenzaron a mudarse hacia esta zona de la ciudad, pasó a convertirse en su necrópolis preferida. Entre las personalidades enterradas en el Cementerio de la Recoleta figuran líderes políticos, presidentes de la Nación, escritores, Premios Nobel, deportistas y empresarios.

Curiosidades

El Cementerio de la Recoleta encierra muchas historias curiosas en sus mausoleos. Como la de Liliana Crociati, quien falleció durante su luna de miel y a quien sus padres le construyeron una bóveda donde reprodujeron su dormitorio y colocaron su escultura en la entrada, luciendo su vestido de novia con el que fue sepultada y acompañada por su inseparable perro. O la de David Alleno, cuidador del cementerio, quien ahorró toda su vida para poder construir en él su propia tumba.

Caminito, La Boca

Con sus conventillos típicos de chapa y sus paredes pintadas de colores, Caminito es un auténtico museo a cielo abierto.

Caminito es uno de los paseos más emblemáticos de la ciudad y de los atractivos imperdibles para quienes lo visitan. Con sus conventillos típicos de chapa del barrio de La Boca, que muestran sus paredes pintadas de distintos colores, es también un museo a cielo abierto de casi 150 metros de longitud. Su trazado sinuoso se debe a que sigue el cauce de un arroyo que fluyó hasta principios del siglo XX. La zona era conocido popularmente como "Puntin" (diminutivo de "puente" en dialecto genovés ).

Durante mucho tiempo formó parte del recorrido del ferrocarril a Ensenada (a una hora de Buenos Aires) hasta que en 1928 el ramal fue clausurado y la vía se convirtió en un callejón abandonado. Fue gracias a la iniciativa de varios vecinos, entre los que se encontraba el pintor Benito Quinquela Martín (uno de los principales benefactores del barrio y cuya obra se conmemora a través del colorido de las casas de La Boca), que en los años 1950 se recuperó el terreno para convertirlo en un paseo peatonal y en una calle museo, en la que de a poco se fueron sumando obras de distintos artistas. En 1959, por iniciativa de Quinquela Martín, se lo bautizó con el nombre del célebre tango “Caminito”, compuesto por Juan de Dios Filiberto y Gabino Coria Peñaloza y estrenado en los carnavales de 1926.

En la “Feria de Artistas Plásticos de Caminito” encontrarás artistas contemporáneos de destacada trayectoria, que exponen y venden sus obras inspiradas en el colorido de su entorno y el sentir tanguero. Funciona todos los días de 11:00 a 18:00 hs (invierno) y de 11:00 a 20:00 hs (verano)

Curiosidades

¿Sabías que la letra del tango “Caminito”, compuesta por Gabino Coria Peñaloza, fue originalmente un poema escrito por el mismo autor en 1903 en homenaje a un sendero de la localidad de Olta, en la provincia de La Rioja?

Puente de la Mujer

Emblema de Puerto Madero, el puente representa la imagen de una pareja que baila el tango porteño.

El Puente de la Mujer, uno de los emblemas del barrio de Puerto Madero, es la primera obra en América Latina del reconocido arquitecto español Santiago Calatrava y representa otra muestra de que la Ciudad busca permanentemente posicionarse a la vanguardia del arte y de la arquitectura en toda la región. Se trata de un puente peatonal giratorio con uno de los mecanismos de giro más grandes del mundo, pensado para permitir el paso de las embarcaciones a vela que navegan por los diques de Puerto Madero. La obra, realizada en España y donada a la Ciudad por un particular, representa la imagen de una pareja que baila el tango, donde el mástil blanco simboliza el hombre y la silueta curva del puente la mujer.

Reserva Ecológica

Con 350 hectáreas se posiciona como el mayor espacio verde de la ciudad y es punto de encuentro de miles de turistas y ciudadanos.

Con sus 350 hectáreas, la Reserva Ecológica es el mayor espacio verde de la Ciudad de Buenos Aires y uno de los paseos preferidos para caminar, andar en bicicleta, trotar o pasar el día en familia durante el fin de semana. A lo largo de sus numerosos senderos (que llevan hasta el río), se pueden observar distintas especies de aves, mamíferos, anfibios, reptiles y vegetación autóctona como pastizales de cortaderas y bosques de alisos.

La Reserva Ecológica Costanera Sur es el aula de la ciudad de Buenos Aires donde todos sus habitantes y visitantes pueden aprender acerca de los beneficios que nos brinda la naturaleza y de qué manera se puede conservar el medio ambiente. Es, además, un sitio que permite una experiencia singular y reparadora de la mente y el espíritu, opción saludable y cada vez más necesaria en una de las ciudades más pobladas del mundo. Su creadora fue la naturaleza que se apoderó del lugar gestando vida y esplendor utilizando las ruinas del proyectado “Centro Administrativo de la Ciudad” un emprendimiento que pretendía ganarle tierras al río, y que azarosamente terminó regalándole a Buenos Aires un sitio único.

En 1986, el área fue declarada Parque Natural y Zona de Reserva. La Reserva Ecológica Costanera Sur es la oportunidad de demostrar a través de su disfrute y conservación, que hemos entendido que no podemos vivir sin ella.

Café Tortoni

Es el Bar Notable más antiguo de la Ciudad y en sus mesas se sentaron íconos nacionales como Gardel, Borges y Cortázar.

El Café Tortoni, bar notable ubicado en el barrio de Monserrat, es el más antiguo de la Ciudad (fue fundado en 1858) y constituye una verdadera atracción para quienes lo visitan.

En sus mesas de mármol y sus paredes está presente una parte importante de la historia de Buenos Aires, ya que entre sus clientes más destacados se encontraban los escritores Jorge Luis Borges, Luigi Pirandello, Federico García Lorca y Julio Cortázar, así como los músicos Arthur Rubinstein y el mítico Carlos Gardel.

Su primer propietario fue un inmigrante francés de apellido Touan, quien lo bautizó en honor a otro célebre Café Tortoni de París. La imponente fachada que da a la Avenida de Mayo fue obra del arquitecto Alejandro Christophersen, realizada en 1898.

Actualmente en el subsuelo del Tortoni se presentan espectáculos de jazz y de tango (al lado del café se encuentran la Academia Nacional del Tango y el Museo Mundial del Tango).

Curiosidades

¿Sabías que en el Café Tortoni Carlos Gardel tenía siempre una mesa reservada para él, lejos de la vista de sus admiradores? De acuerdo con el poeta Enrique Cadícamo, era la que se encontraba en el costado derecho del salón junto a la ventana entrando por Rivadavia. ¿Oíste hablar de la leche merengada, más allá de la canción de María Elena Walsh? El Tortoni es uno de los pocos lugares en Buenos Aires donde aún se puede pedir este helado de leche que toman los habitantes de la Ciudad desde hace más de un siglo.

El Rosedal de Palermo

Situado en el corazón del Parque Tres de Febrero, el Rosedal cuenta con más de 18.000 rosas y un lago que lo rodea.

Dentro del Parque 3 de Febrero, en Palermo, se encuentra el Rosedal, con una colección de más de 18.000 rosas y un lago que lo rodea. Ocupa un espacio que le perteneció a la quinta de Juan Manuel de Rosas, hasta que fue derrotado el 3 de febrero de 1852 en la batalla de Caseros. Comenzó la obra con el paisajista Carlos Thays, el mismo que construyó el Jardín Botánico, el Parque Avellaneda y el Parque Lezama, entre otros. Luego, lo terminó su discípulo Benito Carrasco en 1914.

Todos los meses de julio cuando empieza la época de la poda, los vecinos y turistas se acercan a los jardineros para recibir flores o los esquejes a partir de los cuales se pueden reproducir nuevas especies. De esta manera, en invierno los rosales florecen sanos y fuertes para alcanzar el máximo punto de desarrollo en octubre.

En 2012, el Rosedal de Palermo festejó su centenario (1914-2014) y fue reconocido con el premio internacional "Garden Excellence Award" (Jardín de excelencia). Este premio es otorgado anualmente por la Federación Mundial de las Sociedades de Rosas (WFRS, son sus siglas en inglés).

En sus 3,4 hectáreas que ocupa, también cuenta con un puente griego que cruza el lago, un anfiteatro, un patio andaluz y el Jardín de los Poetas. En este último espacio, 26 bustos recuerdan a personajes célebres como Alfonsina Storni, Dante Alighieri, William Shakespeare y Jorge Luis Borges, entre otros.

Feria de Plaza Dorrego

Está en el centro del antiguo barrio de San Telmo, en el sur de la ciudad, y sus alrededores se empapan de arte y gastronomía.

Es el corazón del antiguo barrio de San Telmo, en el sur de la ciudad. Es una de las pocas plazas porteñas totalmente pavimentada. En tiempos de la colonia, la zona era conocida como "Alto de las carretas" porque los carros tirados por bueyes o caballos la usaban como parada antes de cruzar un arroyo para llegar al centro de Buenos Aires. Alrededor de la plaza, muchos caserones del siglo XIX fueron reciclados y transformados en cafés, negocios de antigüedades (especialmente en la calle Defensa) o restaurantes de categoría. Los bares de la zona ponen mesas en la plaza y es uno de los lugares con más artistas callejeros de la ciudad.

Los domingos funciona en Plaza Dorrego una gran feria antigüedades y artesanías. La plaza es Monumento Histórico Nacional dado que el 13 de septiembre de 1816 el pueblo de Buenos Aires se reunió para reafirmar la Declaración de la Independencia, promulgada el 9 de julio de 1816 en el Congreso de Tucumán.

Museo Nacional de Bellas Artes

Posee la mayor colección de arte argentino y una de las más importantes de arte universal de Latinoamérica.

El Museo Nacional de Bellas Artes es uno de los más importantes de Latinoamérica y el que tiene la mayor colección de arte argentino del país. Ubicado en el barrio de Recoleta, fue inaugurado en 1896, si bien su actual sede data del año 1933, en un edificio reformado en su momento por el arquitecto Alejandro Bustillo para recibir la colección permanente.

Dentro del patrimonio de arte internacional del museo se destacan obras de El Greco, Goya, Rodin, Rembrandt, Rubens, Renoir, Degas, Cézanne, Chagall y Picasso. Entre los pintores argentinos más importantes, posee obras de Cándido López, Lino Enea Spilimbergo, Prilidiano Pueyrredón, Fernando Fader, Benito Quinquela Martín, Xul Solar, Antonio Berni, Carlos Alonso y Antonio Seguí. El museo cuenta además con una sala de fotografía, una de arte andino precolombino, dos terrazas de esculturas y una biblioteca con 150.000 ejemplares.

Curiosidades

¿Sabías que en el edificio que alberga al Museo de Bellas Artes se ubicaban originalmente las estaciones de bombeo y depósitos de agua potable de la ciudad?

Estadio de Boca Juniors, La Bombonera

En La Boca, el fútbol y la pasión se viven como en ningún otro escenario del mundo.

Boca Juniors es el club del barrio de La Boca, propietario de La Bombonera, campo de juego inaugurado en 1940 y que posee una estructura en forma de herradura, con tres bandejas superpuestas y un empinado ángulo de inclinación que lo asemeja a una caja de bombones. Los escasos metros que separan el campo de las tribunas permiten una gran proximidad entre los espectadores y el juego, lo que hace que el impacto de asistir allí a un partido de fútbol se convierta en una experiencia única. Para quienes hagan una recorrida de La Bombonera, podrán conocer los murales pintados en su exterior por los artistas Pérez Celis y Rómulo Macció o el que se encuentra en el hall de entrada, obra de Quinquela Martín. Y, sobre la calle Brandsen, visitar el Museo de la Pasión Boquense (el primero en Latinoamérica de este tipo), que alberga una colección de objetos y una producción audiovisual interactiva que dan cuenta de la historia del club.

Curiosidades

¿Sabías que, de acuerdo con los diarios ingleses The Observer y The Sun, ir a La Bombonera a ver un partido entre Boca Juniors y River Plate, los dos clubes de fútbol más populares de la Argentina, es “la experiencia deportiva más intensa del mundo” y “el número uno entre los 50 espectáculos deportivos que hay que ver antes de morir”? A pesar de que este partido se juegue solamente una vez al año, vale la pena asistir a algún otro encuentro del torneo de fútbol de la Argentina que Boca dispute en su mítico estadio.

Conocé la historia del barrio de La Boca.

Vivilo en primera persona

En la Argentina, observar el partido en sí mismo es sólo una pequeña parte del verdadero espectáculo. En las gradas hay saltos, gritos, cánticos, abrazos y, fundamentalmente, mucha pasión. Aprenderás la letra de las canciones, festejarás con desconocidos y sonreirás al comprender que, posiblemente, algo de todo eso sea la auténtica esencia de los argentinos.

Palacio Barolo

El Palacio Barolo cuenta en su estructura con múltiples referencias a la Divina Comedia del Dante y posee un edificio gemelo en el Uruguay.

¿Sabías que el Palacio Barolo tiene un edificio gemelo del otro lado del Río de la Plata?
Se trata del Palacio Salvo, construido por el mismo arquitecto en Montevideo, Uruguay, e inaugurado en 1928.
 
El Palacio Barolo, ubicado en el barrio de Monserrat, fue construido por el arquitecto italiano Mario Palanti para el empresario Luigi Barolo. Inaugurado en 1923, fue en ese entonces el edificio más alto de Sudamérica, hasta que se construyó el Kavanagh en 1935.
 
El Barolo fue el primer edificio de hormigón armado de casi 100 mts. de altura y está rematado por un faro giratorio de 300.000 bujías en el piso 22 que, en 1923, transmitió con sus luces el resultado de la pelea por el título mundial de boxeo entre Luis Angel Firpo y Jack Dempsey en Nueva York.
 

En el año 2010, el gobierno de la ciudad impulsó la restauración del magnífico faro para que participara, con su destello, de las fiestas del bicentenario argentino. Tanto Palanti como Barolo eran admiradores de Dante Alighieri y en el edificio hay referencias a la Divina Comedia, como la división general del proyecto en tres partes, que se corresponden con el infierno, purgatorio y cielo de la obra. Además, el edificio tiene reminiscencias de la arquitectura de la India, ya que Palanti tomó referencias del Palacio de los Vientos en Jaipur y del templo Rajarani en Bhubaneshvar.

Galerçias Pacífico

Es uno de los principales centros comerciales de la ciudad y su cúpula está decorada por pintores argentinos.

El edificio que alberga a las Galerías Pacífico, uno de los principales centros comerciales de la Ciudad, merece ser visitado por sus bellas instalaciones y, principalmente, por su magnífica cúpula, decorada con murales realizados por destacados pintores argentinos: Antonio Berni, Lino Enea Spilimbergo, Demetrio Urruchúa y Juan Carlos Castagnino.

Ubicado en el barrio de San Nicolás, en pleno Centro (Avenida Córdoba y Florida), fue construido por los arquitectos Emilio Agrelo y Raúl Le Levacher en 1889, para ser sede de las tiendas Au bon Marché (en la misma época en que comenzaban a surgir otros grandes almacenes como Harrod’s y Gath & Chaves). Sin embargo, nunca llegó a ser utilizado para su fin original y, poco tiempo después de su inauguración fallida, fue vendido al ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, que finalmente le dio su actual nombre (entre 1896 y 1940 albergó las instalaciones del Museo Nacional de Bellas Artes y luego, en 1944, fue modificado por los arquitectos Aslan y Ezcurra).

Tras varios años en estado de abandono, el edificio fue recuperado en 1990 para convertirlo en el proyecto original de centro comercial. Reinaugurado dos años más tarde, hoy es uno de los centros de compras más frecuentados de la Ciudad. En el ángulo que da a las calles Viamonte y San Martín funciona el Centro Cultural Borges

Zanjón de Granados

Bajo este edificio se descubrieron túneles con más de cuatro siglos de vida porteña.

El Tercero del Sur, conocido en tiempos de Juan de Garay como el Zanjón de Granados, era un riacho que corría desde la zona de la actual Plaza Constitución hasta el Río de la Plata a través del pasaje San Lorenzo.

En el siglo XX, en la década de los años 1980, el actual propietario del lugar hizo un involuntario hallazgo arqueológico: mientras intentaba recuperar esta casa de estilo italiano, cuya fachada y patios datan de la primera mitad del siglo XIX, se encontró con los cimientos de una vivienda del siglo XVIII y objetos de la época colonial, que hoy pueden visitarse.

El Ateneo GRand Splendid

Fue elegida por el diario británico The Guardian como la segunda librería más importante del mundo.

El Ateneo Grand Splendid fue elegida por el diario británico The Guardian como la segunda librería más importante del mundo. Por ella pasan por día cientos de curiosos y ávidos lectores que no dejan de maravillarse con el espectáculo que los rodea. Eregida sobre el antiguo cine teatro Grand Splendid en el Barrio de Recoleta, conserva su antiguo esplendor y elegancia, con la cúpula decorada con frescos, las barandas originales y la decoración intacta. En el antiguo escenario –con el telón de terciopelo entreabierto– funciona un bar que invita a sentarse libro en mano. También se pueden aprovechar los sillones que están a ambos lados de la sala principal o bien ubicarse en los exclusivos palcos que funcionan como pequeñas salas de lectura. En el subsuelo funciona un sector dedicado a los libros infantiles, y el piso superior está dedicado a muestras y exposiciones.

Curiosidades

El Grand Spendid abrió sus puertas en 1919 y enseguida se convirtió en uno de los faros de la cultura porteña: en él tuvieron lugar conciertos de ballet, ópera y las primeras películas sonoras emitidas en Buenos Aires. El sello Nacional Odeón, hoy el sello EMI, tenía aquí su sede. Bajo ese sello, en 1920 empezó a grabar Carlos Gardel. La sala en la que grababa aún existe, aunque no se puede visitar. También en los altos del edificio, comenzó su primera transmisión oficial en el año 1923, LR4 Radio Splendid.

Horarios: lunes a jueves de 9 a 22 hs. Viernes y sábados 9 a 00. Domingos 12 a 22 hs.

Feria de Mataderos

Todo aquel que busca conocer el costado más autóctono y original de la ciudad debe considerar esta feria como escala obligatoria en su estadía.

A tan sólo media hora del centro porteño, la fisonomía de la ciudad cambia rotundamente. El ritmo frenético de sus calles, los edificios altos e imponentes y sus anchas avenidas dan lugar a la tranquilidad del barrio de Mataderos, donde los visitantes llegan con un objetivo definido: conocer su feria, nacida hace más de 30 años, y cuyo nombre formal ya es todo un anticipo de lo que va a encontrar: "Feria de las Artesanías y Tradiciones Populares Argentinas".

Frente al antiguo Mercado Nacional de Hacienda (adonde llegaban las reses de ganado vacuno para ser controladas y vendidas para el consumo interno), se despliegan más de 700 puestos, de lo más variados.

Allí se pueden encontrar desde finas piezas de platería hasta mates, ponchos, mantas, facones y objetos de cuero.

Si es la hora del almuerzo, no hay de qué preocuparse, ¡sobran opciones gastronómicas! Obviamente la gracia de estar allí es probar los sabores autóctonos, por lo cual el menú se define entre empanadas (envoltura de masa rellena de carne picada, frita y condimentada), locro (guisado a base de maíz), pastelitos, tortas fritas, tamales y carne al asador, entre otras delicias criollas.

Un dato para tener en cuenta: mientras se realiza el paseo, de fondo podrá escucharse la melodía de zambas y chacareras. Son estilos musicales típicos de la Argentina, además del tango, más conocido a nivel mundial.  

El plato fuerte de la feria, que fue declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad por la Legislatura, es su programación artística: festivales en los que se realizan guitarreadas, danzas típicas y conciertos de numerosos músicos folclóricos, y espectáculos de destreza gauchesca y carreras de sortijas (en ocasiones especiales).

¿Cuándo visitarla?

Domingo desde las 11 a las 20 h (de marzo a diciembre). 

Floralis Genérica

Es una escultura realizada en acero inoxidable y aluminio que pesa 18 toneladas y mide de 20 metros de alto.

Esta imponente escultura de 20 metros de alto que domina la plaza Naciones Unidas fue donada a la Ciudad de Buenos Aires por su autor, el arquitecto argentino Eduardo Catalano. Está realizada en acero inoxidable y aluminio y pesa 18 toneladas. Es la primera escultura en movimiento controlada por un sistema hidráulico y células fotoeléctricas. 

La obra se inauguró el 13 de abril de 2002. Su nombre, "Floralis Genérica", es un homenaje a todas las flores. Se trata de la proyección de un sueño de su creador, el de construir una estructura en gran escala que refleje el dinamismo de nuestro tiempo.

Pocos años después de su inauguración se rompió debido a que una tempestad forzó sus pétalos y rompió el mecanismo. La Floralis estuvo por años abierta las 24 hs, pero el miércoles 10 de junio de 2015, la Floralis Genérica recuperó el movimiento de apertura y cierre según el sol.